El nacionalsocialismo salió ayer por enésima vez, desde que perdieron las elecciones, a la calle, dicen ellos que a defender el gallego. La gente normal se pregunta de que y de quien, porque en Galicia, si hay una lengua amenazada esa es el español o castellano.
Si salen a la calle por eso, es porque Feijoo algo está haciendo bien, será porque empiezan a convivir las dos lenguas oficiales, aunque a mi entender aún queda mucho para que se pueda considerar que están en igualdad de condiciones, lo que pasa es que si antes había alguna lengua amenazada, esa era la lengua común de todos los españoles.
Algo estará haciendo bien Alberto cuando un ministro del gobierno de España viene hasta Compostela a manifestarse contra la lengua castellana, sin saber hablar bien la gallega, todo hay que decirlo.
A diferencia de la manifestación a la que tuve el gusto de asistir en el mes de febrero y en la que pedíamos libertad e igualdad para poderse expresar en cualquiera de las dos lenguas, esta de ayer se celebró con total libertad sin nazis amenazando a los manifestantes, dando un ejemplo de como deben ser las manifestaciones, pero me temo que su cortedad de miras les habrá impedido darse cuenta de tal circunstancia, quizás porque ellos nunca buscan libertad ni igualdad sino imposiciones, sus imposiciones.
Me hace gracia como hoy en día, todos estos impositores de la lengua galega, se afanan en recordar a sus abuelos, en adoptar la boina como símbolo y defienden la supuesta ruralidad de la lengua gallega, me hace gracia porque todos estos salvadores de la patria en los años setenta renegaban de toda aquello que oliese a gallego, a rural, a boina, renegaban hasta de sus propios padres y abuelos, esos a los que hoy dicen abanderar. Todos estos no eran mas que señoritos de Santiago, todos de buena familia, por eso podían estudiar, y repudiaban el idioma de Rosalía porque significaba lo rancio y el atraso, para ellos lo más "in" era hablar castellano.
Es por eso, por lo que da pena oír hablar gallego ayer al ministro de Justicia, al anterior presidente de la Xunta, el ínclito Touriño, incluso a los más nacionalistas como el portavoz coruñés del BNG. No saben porque nunca lo hablaron, y no aprenderán porque lo cambian de manera constante, desvirtuando la lengua de Rosalía para que se parezca cada vez más a la de Saramago para diferenciarse así del resto de España-

